De jinetes apocalípticos y demonios con rostro

Posted on 24.septiembre.2009

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Me encontré este análisis en el portal del periódico español El País:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Mexico/enojado/digan/nadie/elpepuopi/20090924elpepuopi_1/Tes

“México está enojado”… ¡Y en verdad que está enojado! ¿Cómo va a ser que no ante tanta injusticia, ante una clase política opulenta y sorda que prioriza su bienestar sobre la de sus gobernados? Ese artículo, como varios en los últimos tiempos, anuncian la posibilidad de un estallido social. Aquí unos ejemplos, varios lo reconocen, otros lo niegan:

http://www.eluniversal.com.mx/notas/620080.html
http://www.eluniversal.com.mx/notas/620194.html
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/79772.html
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/161580.html
http://www.eluniversal.com.mx/notas/620213.html
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/79836.html
http://www.eluniversal.com.mx/columnas/80165.html
http://www.eluniversal.com.mx/notas/624193.html
http://www.eluniversal.com.mx/notas/624227.html
http://impreso.milenio.com/node/8634319

Sea o no posible, el tema está sobre la mesa y eso ya es temible. Sólo evocar el fantasma del conflicto armado y sus hermanas la destrucción, la hambruna, la enfermedad…, producen calosfríos.

¿Quién querría la guerra? Los hambrientos, los marginados, los desempleados desesperados, las víctimas de la enfermedad que no tienen acceso a los servicios de salud públicos, los campesinos empobrecidos por los tratados comerciales internacionales injustos, los mexicanos presas del crimen tratados con negligencia por las autoridades, el ciudadano promedio que ve el lujo en el que vive la clase política… Hay muchos ejemplos.

Pienso que como quiera soy de los afortunados con un empleo decoroso, me da para darle de comer a mi familia, un techo en qué guarecerla, servicios de salud, transporte…, mas, ¿qué hace quien no tiene ni para lo primordial?, ¿se aguanta los dolores de estómago pues no tiene para ir al doctor y espera en Dios que se le quiten solos? ¿Qué se hace si un hijo pide comida y no se tiene que darle? No quiero ponerme melodramático, pero así como “dinero llama dinero”, “pobreza llama a calamidad”. Un hijo enfermo y un padre desempleado son una suma terrible. Sin dinero y sin afiliación al IMSS. ¡Cuántos mexicanos estarán pasando por ese camino tormentoso mientras escribo!

No quiero un estallido y a la vez quiero que reinen la justicia y el buen gobierno. ¿Son compatibles mis deseos? Para qué me engaño si sé de sobra que no lo son en las condiciones actuales de nuestro México.

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Posted in: Análisis