El de la Paz para unos desapacibles

Posted on 19.octubre.2009

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En la bitácora La Historia del Día vi una crítica, publicada en el periódico La Jornada, que trata de la corrupción de los fundamentos loables del Premio Nobel.

El original en La Jornada:

http://www.jornada.unam.mx/2009/10/18/index.php?section=economia&article=025a1eco

La anotación relacionada en La Historia del Día:

http://lahistoriadeldia.wordpress.com/2009/10/19/la-corrupcion-de-los-premios-nobel/

De aquí pal real, un resumen del reportaje:

La corrupción de los premios Nobel

Marcos Roitman Rosenmann

Para empezar, el autor dibuja un bosquejo del origen de los premios, en el que remarca el remordimiento de su progenitor Alfred Nobel al ver que el empleo preponderante de la dinamita, su invención, eran las bombas destructivas. Tal mortificación lo orilló a destinar su abultada fortuna al reconocimiento de los más grandes pacificadores y científicos.

Sobre el Nobel de la Paz, cito el siguiente fragmento que define su meta primigenia:

Llevar a cabo la mayor o mejor labor a favor de la fraternidad entre las naciones, por la abolición de los ejércitos permanentes y por la celebración y el fomento de congresos por la paz.

En un punto menciona cómo los Nobel se alejaron de su propósito después de las grandes guerras:

Aunque las opiniones del jurado para conceder el premio contienen una dosis de subjetividad, declararlo desierto, explicita la dificultad para hacerse acreedor del mismo. Así, el premio Nobel ganó en prestigio. Sin embargo, desde los años 70 del siglo XX cayeron en desgracia. La muestra más flagrante del despropósito fue concederlo a Henry Kissinger en 1974, genocida de guante blanco acusado de crímenes de lesa humanidad y responsable de los bombardeos de los B-52 en Vietnam [1]. Pero cuatro años más tarde, será entregado a Menachen Begin un terrorista confeso de múltiples muertes contra ciudadanos palestinos en los años 50 del siglo pasado. Así, comienza una era marcada por el desconcierto y el descrédito. Los Nobel pierden su lustre.

A partir de su segunda mitad el texto relata las presiones de algunas empresas, como la británica AstraSeneca, para que los premios Nobel en ciencias sean concedidos a sus empleados.

Después, el tema retorna a los de la Paz:

[…] en 2002 se concede a James Carter, autor material de la guerra de Afganistán, de apoyar con misiles tierra aire a los Talibán y de favorecer la expansión de las transnacionales estadunidenses en África a costa de aumentar el conflicto en la región. Obama no es distinto, por ello no hay que rasgarse las vestiduras. Su política consiste en aumentar la presencia de sus tropas en Afganistán, apoyar a Israel en su política de exterminio contra el pueblo palestino e instaurar bases militares en Colombia, Perú y México.

Como epílogo afirma el artículo que en general los premios Nobel han perdido su mérito:

Hoy forman parte de la sociedad del espectáculo, se degradan y pierden el componente ético asignado por Nobel.

El autor remata su tratado de una manera casi idéntica a una anotación mía (y que conste que no lo copié pues mi anotación es de una fecha anterior [2]):

Descansen en paz [los premios Nobel].

Notas:

  1. Esta nota es mía: El que se mencione a Kissinger y los bombardeos en Vietnam me hizo recordar que, como parte de su estrategia de guerra, EU atacó Camboya. Tras esa ofensiva la nación camboyana resultó ser una de las más bombardeadas de la historia (sino es la que más). Busqué en la red un texto que le diera sustento a lo que me dictaba mi memoria y encontré el siguiente (trascribo el fragmento que trata en específico sobre Kissinger y los bombardeos):

    http://es.wikipedia.org/wiki/Lon_Nol

    «En marzo de 1969 Estados Unidos realiza bombardeos secretros [sic] al norte de Camboya en la búsqueda de destruir los refugios del Vietcong, autorizados por el recién elegido presidente Richard Nixon y liderados por su director de seguridad nacional Henry Kissinger. Tales bombardeos son ilegales desde que Estados Unidos no había hecho una declaración de guerra oficial contra Camboya. Por catorce meses son lanzadas en suelo camboyano 110.000 t de bombas. Los bombardeos continúan hasta 1973. Así se determina que fueron 539.129 t en total, es decir, tres veces y medio más de lo que Estados Unidos lanzó contra el Japón durante la II Guerra Mundial. Las víctimas camboyanas alcanzan las 600.000 personas muertas».

  2. https://deshollinador.wordpress.com/2009/10/10/nobel-de-la-paz-va-a-los-senores-de-la-guerra/

    «Recemos: Que En Paz Descanse el Nobel de la Paz».
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Posted in: Historia, Noticias