El Contrato

Posted on 24.octubre.2009

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¡Caray, tenía rato que un documental no me causaba tanto impacto! Me lo encontré en el blog La Historia del Día en una anotación que encontrarán siguiendo este enlace:

http://lahistoriadeldia.wordpress.com/2008/12/25/sumision-voluntaria-¿aceptas-video/

El video del que habla:

Dicha anotación da una idea de los orígenes del video (aunque se desconoce su autor), da crédito a quienes honor merecen, al usuario que les dio a conocer el documental, al sitio que lo publicó y al que lo tradujo a nuestro bello idioma.

En un intento por aportar, hago aquí una transcripción casi literal de lo que se dice en el documento gráfico:

El Contrato

Lo firmas cada mañana.

(Hecho por amistad a la Tierra, el 11 de septiembre de 2003, por un anónimo).

Queridos amigos:

El 11 de septiembre marca el triste aniversario de una catástrofe simbólica para la humanidad. Poco importan nuestras creencias o ideas políticas, el sistema instituido en nuestro “mundo libre” reposa sobre una especie de contrato aprobado por cada uno de nosotros.

Lo firmas cada mañana al simplemente no hacer nada.

Lo acepto…

  1. Acepto la competencia como base de nuestro sistema, aunque sea consciente de que engendra frustración y cólera para la inmensa mayoría de los perdedores.
  2. Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar al que ocupa un lugar inferior en la pirámide social.
  3. Acepto la exclusión social de los marginados, los inadaptados y los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
  4. Acepto remunerar a los bancos para que inviertan mi sueldo a su conveniencia y no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias que servirán para desvalijar países pobres (hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero que no es otro que el de los demás clientes.
  5. Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que la Bolsa no se derrumbe, en vez de ofrecérsela a los necesitados y permitir a centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.
  6. Acepto que sea ilegal poner fin a tu vida rápidamente… para compensar, tolero que se haga con lentitud inhalando o ingiriendo sustancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
  7. Acepto que se haga la guerra para así hacer reinar la paz. Acepto que en nombre de la paz el primer gasto de los estados sea el de defensa. Acepto pues que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse de los inventarios de armas y alimentar así a la economía mundial.
  8. Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque sea una energía muy costosa y contaminante, y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuito e ilimitado de producir energía, lo cual sería nuestra perdición.
  9. Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.
  10. Acepto que se divida la opinión pública creando partidos de derecha y de izquierda que se dedicarán a pelearse entre ellos haciéndome creer que el sistema avanza. Además acepto todas las divisiones posibles con tal de que me permitan dirigir mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
  11. Acepto que el poder de moldear la opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos de manera democrática —que son totalmente libres de controlar los estados— porque estoy convencido del bueno uso que harán con él.
  12. Acepto que la felicidad se reduce a la comodidad, el amor por el sexo y la libertad para satisfacer todos los deseos, porque es lo que me permite la publicidad cada día. Cuanto más feliz sea, más consumiré. Cumpliré mi papel contribuyendo al funcionamiento de nuestra economía.
  13. Acepto que el valor de una persona se mide según su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluido del sistema si ya no es productivo lo suficiente.
  14. Acepto que se recompense con generosidad a jugadores de futbol y a actores, y mucho menos a profesores y médicos encargados de la educación y la salud de las futuras generaciones.
  15. Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues como somos la civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo), sabemos que la experiencia no se comparte ni se transmite.
  16. Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días para que aprecie hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mantener el miedo en mi espíritu solo puede serme beneficioso.
  17. Acepto que los industriales, militares y políticos celebren reuniones regularmente para tomar, sin consultarnos, decisiones que comprometan el porvenir de la vida y del planeta. (Queridos amigos, poco importan las creencias y las ideas políticas).
  18. Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que se me avise de manera explícita. Acepto que el cultivo de OGMs se propague por todo el mundo, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, amasar enormes ganancias y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
  19. Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieran armarse y combatir, y así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero… Y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible para poder arrebatarles sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.
  20. Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos, si se considera que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en esos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias, en nombre de los derechos humanos y del ciudadano, no tenemos derecho a la injerencia.
  21. Acepto que los políticos puedan ser de honestidad dudosa y tal vez incluso corruptos, además creo que es normal en vista de la presión que sufren. Para la mayoría, en cambio, conviene la tolerancia cero.
  22. Acepto que los laboratorios farmacéuticos e industrias agroalimentarias vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen sustancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
  23. Acepto que el resto del planeta, es decir, cuatro mil millones de individuos, puedan pensar de otro modo a condición de que no vengan a expresar sus creencias en nuestra casa, y aún menos a intentar explicar nuestra historia con sus nociones filosóficas primitivas.
  24. Acepto que existen solo dos posibilidades en la naturaleza, a saber, cazar o ser cazado, y si estamos dotados de conciencia y lenguaje, en verdad no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
  25. Acepto considerar nuestro pasado como una sucesión ininterrumpida de conflictos, conspiraciones políticas y voluntades hegemónicas,… pero sé que hoy todo eso ya no existe porque estamos en el súmmum de nuestra evolución, y que las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.
  26. Acepto sin discutir, y considero como verdad, todas las teorías propuestas para explicar los misterios de nuestros orígenes, y acepto que la naturaleza haya dedicado millones de años a crear un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.
  27. Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.
  28. Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces de nuestros ríos y océanos. Acepto el aumento de la contaminación industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza. Acepto la utilización de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inocuos.
  29. Acepto la guerra económica que castiga brutalmente al planeta… aunque sienta nos lleva a una catástrofe sin precedentes.
  30. Acepto esta situación, y admito que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
  31. Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.
  32. Acepto no plantear ninguna cuestión, cerrar los ojos a todo esto y no formular ninguna oposición auténtica, porque estoy demasiado “ocupado” con mi vida y mis preocupaciones. Acepto incluso defender a muerte este contrato si me lo piden.
  33. Acepto pues, con toda mi alma y conciencia y en definitiva, esta triste matriz que ponen delante de mis ojos para evitar que vea la realidad de las cosas: Sé que todos ustedes actúan por mi bien y por el de todos,… y por ello les doy las gracias.

¡Aggh! Después de haber pasado muchos minutos deteniendo y reanudando el video para trascribir lo que decía, ahora me doy cuenta que en una de las referencias de la anotación que incluí al inicio está el texto:

http://elproyectomatriz.wordpress.com/2008/08/24/contrato-social-criminal/

(El menos el ejercicio me sirvió para digerir mejor los mensajes expuestos).

Por cierto, esa bitácora titulada El Proyecto Matriz tiene información y referencias excelentes. Ya la agregué a mi lista de los sitios a visitar con frecuencia.

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Posted in: Análisis