Womack, Villa y la Revolución Mexicana

Posted on 24.noviembre.2009

0


En una anotación anterior hablé del premio que el historiador John Womack cedió al Sindicato Mexicano de Electricistas, busqué información sobre la vida y obra del señor y me hallé el siguiente artículo que escribió sobre la Revolución Mexicana:

http://www.letraslibres.com/index.php?art=5732

Marzo de 1999

Villa y Katz, Historias Paralelas

John Womack, Jr.

Algunos fragmentos:

La Revolución Mexicana fue cosa seria en su tiempo. Entre 1910 y 1911 ciudadanos de renombre se levantaron en diversos estados para protestar contra la séptima reelección del presidente Porfirio Díaz y exigir elecciones libres. El viejo mandatario se exilió. Madero, elegido por voto popular, subió al poder. Dos años después, Victoriano Huerta, un general del antiguo ejército, lo derrocó, lo mandó asesinar junto con el vicepresidente Pino Suárez e impuso su propio mandato con la cooperación de la Iglesia católica.

Dice que la resistencia popular apoyada por EU le hizo frente al golpista y lograron expulsarlo del país.

Tras el triunfo…

Los jefes revolucionarios desconfiaron unos de otros y se dividieron. Dos de los nuevos ejércitos se aliaron contra un tercero que, en 1915, los derrotó. A pesar de otra intervención hostil por parte de los Estados Unidos, los generales revolucionarios triunfantes en 1916 y 1917 organizaron un Congreso Constituyente, instauraron una Constitución nacionalista que promulgó la reforma agraria, el sindicalismo y el anticlericalismo

Fue cuando Venustiano Carranza subió al poder, sin embargo, antes de culminar su mandato, en 1920, fue derrocado por el general Álvaro Obregón.

Dice el señor Womack que, a diferencia de la revolución rusa, la de México no estuvo basada en una ideología revolucionaria, lo que me suena a que luchamos por desembarazarnos de una situación desesperada pero, una vez alcanzado el objetivo inmediato, no aprovechamos el momento histórico para cimentarnos un futuro promisorio, por el contrario, entonces comenzó a cimentarse la corrupción que hoy distingue a nuestro gobierno y sus instituciones:

Y lo que hicieron muchos jefes revolucionarios, antes y después de su triunfo, fueron negocios, tratos coercitivos y corruptos, explotar su poder, a sus tropas y a aquellos por quienes supuestamente habían luchado, en beneficio personal.

Sólo algunos permanecieron fieles a la justicia de su causa.

El “beneficio personal” es un elemento clave para entender la realidad adversa que sufrimos en la actualidad. Hay que padecer ceguera moral para no ver lo que el “bien común” significa y, así, sin remilgos, dejarse arrebatar por las garras de la corrupción y el crimen.

[… Álvaro Obregón] se había vuelto millonario al acaparar desde 1917 e [sic] mercado de garbanzo… Otros generales eran auténticos pillos. La verdadera revolución sucedió en gran medida como un acto de rebeldía contra los revolucionarios oficiales…

Surge el Centauro del Norte

En diciembre de 1913, Francisco Villa, comandante de la mayor y más exitosa fuerza revolucionaria mexicana —la División del Norte— se había apoderado de Chihuahua, la entidad más grande del país… Confiscó gigantescas propiedades rurales (ninguna de ellas norteamericana), repartió ropa y comida entre los pobres y prometió a sus soldados tierras al triunfo de la Revolución.

Explica Womack que hubieron diarios estadounidenses que se interesaron en el movimiento de Pancho Villa y enviaron corresponsales.

El New York World y el Metropolitan enviaron a John Reed a Chihuahua para hacer reportajes sobre Villa.

Su obra, “México Insurgente”, se convirtió en un clásico.

Relata el historiador que la Mutual Film Co. le compró al revolucionario la exclusividad para filmar las batallas.  Un hecho curioso: “La Mutual organizó a su equipo cinematográfico y le compró a Villa (quien antes siempre había peleado en traje de civil) un uniforme como se debe de general”.

La División del Norte ganó la Batalla de Torreón.

De hecho, la División del Norte destruyó a las fuerzas del gobierno en el norte y en diciembre de 1914 ocupó la Ciudad de México.

Pero ese mismo año otro ejército revolucionario destruyó a la División del Norte y Villa tuvo que volver a las operaciones guerrilleras. Mientras tanto, los Estados Unidos lo abandonaron y reconocieron a Venustiano Carranza, jefe del ejército vencedor y archirrival de Villa, como nuevo gobernante mexicano. El 9 de marzo de 1916 guerrilleros villistas atacaron Columbus, Nuevo México, y mataron a 17 norteamericanos. Villa se convirtió en el Osama Bin Laden de su época.

Las fuerzas de Villa, de la fuerza aérea nipona y de Bin Laden son las únicas que han osado, desde la fundación de EU como nación, llevar actos de guerra a su territorio.

Anuncios
Posted in: Historia