La alienación no es cosa de extraterrestres

Posted on 17.enero.2010

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Tenía rato que no atendía la lista de términos que me recomendó investigar mi ancestro inmediato (o sea, mi apá). [1] Hoy me puse a darle al concepto de “alienación”. Al respecto, me encontré el siguiente artículo en el portal Claseshistoria.com:

http://www.claseshistoria.com/glosario/alienacion.htm

Para comenzar con su análisis, honor a quien honor merece… Los créditos…

© Jorge Juan Lozano Cámara, profesor del IES Juan de la Cierva de Vélez-Málaga
Licenciado por la Universidad de Granada (España) claseshistoria

Claramente se define los derechos reservados, así es que, su contenido no puede ser duplicado con fines de lucro. Mis análisis, más allá de una honda satisfacción, no me dejan otra regalía, así es que confío en que no seré perseguido por andar analizando y citando estos contenidos (?).

Alienación

Un concepto interesante:

Dentro del pensamiento hegeliano, la alienación hace referencia a la idea de sentir como algo ajeno y hostil lo que es propio de cada uno.

Me suena parecido al mecanismo psicológico de defensa al que echamos mano a menudo: la negación. ¿Será que en este caso no queremos sentirnos como parte del gremio de los empleados cuyos sinónimos directos son “usados” o “utilizados”? Un ejemplo recurrente en México es el de las masas que critican a otras masas, ignorando que compartimos una misma esencia, me refiero en particular a los movimientos proletarios… ¿cuántas veces se ha quejado Ud. de una manifestación popular? Hay un dicho que dice, «perro no come perro», en alusión a que la especie reconoce a sus semejantes; tomando tal dicho como base para construir una metáfora tosca, podría decirse que los medios capitalistas de comunicación nos han enseñado que «perro come perro», es decir, entre semejantes podemos y debemos despedazarnos… ¿A quién le es beneficiosa esa postura? Es evidente que al detentado no. ¿Al adinerado que lo que menos quiere es una masa de pobres conscientes y cohesionados?… A ése sí. Los explotados en un sistema capitalista tienen -tenemos- que valernos de la alienación como herramienta de adaptación, de otra manera difícilmente tendríamos la manera de integrarnos a un medio en que, como dice explícitamente el tratado, «tenemos que actuar en contra de nuestros propios intereses».

Lista el documento los siguientes tipos de alienación identificados en un ámbito capitalista:

  • La alienación del obrero que recibe un salario, y éste le sirve únicamente para sobrevivir. Me recuerda el término de plusvalía que analicé en una anotación pasada, en esta se considera el salario como el valor que se le da al trabajador para que se allegue lo necesario, sobreviva, y de esa forma retorne al trabajo al día siguiente y continúe siendo productivo. [2]
  • Otro tipo de alienación definido por el artículo: «Cuando el obrero pierde el control de las mercancías que produce fruto de su trabajo, pasando éstas a ser controladas por el capitalista que las utilizará en su propio provecho». A partir del momento que un trabajador produce bienes de valor igual a lo que le es remunerado, comienza a generar riqueza que se quedará en manos del patrón. Esa ganancia es la plusvalía. [2]
  • El trabajador se rinde a la alienación cuando traiciona a sus iguales en busca de mayores beneficios emanados del capitalista. Tonces los capataces en las plantaciones, de la misma condición que quienes fuerza a trabajar, son indignos modelos de explotados que han cedido a las prerrogativas de la alienación. Un ejemplo más próximo lo conforman los líderes sindicales mexicanos -y de cualesquiera otras naciones donde prive la corrupción-… la mayoría tan alejados de las necesidades de sus dirigidos y tan cercanos a las del patrón.
  • Esto, descrito en el artículo como una variante de la alienación, es muy común: «Cuando los trabajadores, lejos de realizarse a sí mismos como personas, se convierten en un mero producto mercantil, es decir, en un simple elemento de la máquina productiva». De ello reconozco otra versión también muy frecuente: la del trabajador que vive para la empresa, se sacrifica por el éxito de ella y tiene la ilusión de estar desarrollándose como persona; dicho de otra forma, abandona los demás aspectos que llevan a una persona a la plenitud.

Lo siguiente, más que una clase de individuos, lo consideraría yo una parte del comportamiento colectivo:

Se dice también que alguien está alienado cuando intenta jugar un papel que no le corresponde según el puesto que ocupa en la sociedad. Sería el caso del [sic] un trabajador que pretende aparentar intereses, maneras o actitudes propias de los miembros de las clases acomodadas.

El oropel y las chapas tienen su razón de ser en el oro, aunque con éste sólo compartan la apariencia.

Para rematar mi anotación, le pediré de favor que la próxima vez que vea una manifestación popular se cuestione el porqué le resulta tan molesta si es tan probable, que casi raya en la obviedad, que los alborotados estén exigiendo la concesión o reposición de derechos detentados o vulnerados por algún empresario, autoridad u otro jaez de potentado, de tal suerte que condenarlos es caer en la trampa de los medios que nos dictan que «perro… en efecto puede y debe comer perro».

Notas:

  1. < Cosificación… ¿qué cosa?: https://deshollinador.wordpress.com/2009/11/07/cosificacion-%C2%BFque-cosa/#comment-55
  2. < Plusvalía y unas ecuaciones sobre la explotación: https://deshollinador.wordpress.com/2009/11/18/plusvalia-y-unas-ecuaciones-sobre-la-explotacion/
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