Una manera de acercar una realidad “vivible” a quienes viven una insufrible

Posted on 12.marzo.2010

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La estimada y aguerrida @mlucassir compartió en Twitter este formidable análisis publicado en La Jornada:

Economía Moral

Julio Boltvinik

Leer el libro de Muhammad Yunus, Hacia un mundo sin pobreza (Andrés Bello, Barcelona, 1998) renciende la esperanza ante la creatividad humana orientada a aliviar el terrible sufrimiento de la pobreza.

Yunus fundó el Grameen, un banco cuya misión es financiarles proyectos a los pobres:

El Grameen, dice Yunus, es un mundo al revés: “observamos cómo lo hacían los bancos e hicimos lo contrario”.

¡Vaya descripción de la muerte por hambre!, revela la sensibilidad del señor Yunnus:

Se muere de muchas maneras, pero la muerte por inanición es la más inaceptable. Va tomando cuerpo con lentitud. Segundo tras segundo, el espacio entre la vida y al muerte se reduce inexorablemente. En un momento dado, la vida y la muerte están tan próximas que se tornan casi indistinguibles, y no se sabe si la madre y el hijo, postrados en el suelo, se encuentran todavía entre nosotros o ya se fueron al otro mundo. La muerte sucede a pasos tan sigilosos que ni siquiera la escuchamos arribar. Y todo esto por un puñado de alimentos. En los alrededores, el mundo come a placer, pero no ese hombre, no esa mujer.

Especialmente conmovedora esta última oración: “El bebé llora, y luego acaba por dormirse, sin la leche que necesita. Mañana, quizás, ya no tendrá fuerzas para gritar (p.18)”.

Me pregunto si vale la pena hacerse de lo accesorio cuando alguien carece de lo primordial. ¿Resultan moralmente aceptables una cochera automática, unos seguros eléctricos en el auto, una joya,… cuando hay seres humanos que no tienen ni un mendrugo que echarse a la boca? ¿Cuál sería el juicio divino a los grandes acaparadores de recursos y capitales que miran hacia otro lado cuando se percatan de que los detentados sufren lo indecible? Somos pensamiento, cuerpo y quizás un alma…, ¿hubo una especie de ruleta que hizo caer nuestra esencia en este individuo en el que existimos en este instante? Es harto cuestionable pensar que el hombre exitoso hubiera logrado el mismo éxito en cualquier época, en cualquier cuerpo, en cualquier género, como ciudadanos de cualquier pueblo… ¿Qué si Carlos Slim hubiera nacido tarahumara, Azcárraga Jean tzotzil y Felipé Calderón huichol? ¿Qué hubiera sido de Ud., estimado lector, si hubiera nacido en una comunidad aislada entre las vastas regiones serranas y selváticas que abundan en México, América y muchas otras regiones? El encumbrado es orgulloso, se envanece de sus logros…, le falta aterrizar y darle gracias a Dios -si fuese creyente- o a la buena fortuna por haberle colocado en una situación en la que sus esfuerzos fueron útiles y por ende rindieron frutos. Ellos y los que, aunque no encumbrados, gozamos una vida digna debemos voltear hacia el caído. Reza un dicho, “No des un pescado al necesitado, mejor enséñalo a pescar”, no obstante, es inadecuado en estos tiempos en que existen colosos corporativos que arrasan los recursos y dejan a las personas no incorporadas con las manos vacías. Obedeciendo a la misma metáfora: ¿cuánto podría pescarse con una barca y un hilo de cáñamo si alrededor nos ensombrecieran titanes de acero y sus redes inmensas?, ¿y si además los gigantes fueran extranjeros y tuvieran los derechos firmados para llevarse lo que se les antojara? Esa injusticia es llamada neoliberalismo, y según sus profetas, debería llevar a las diversas sociedades a la bonanza y a la plenitud, clarividencia fallida para las masas explotadas. Lo palpable son las estadísticas demográfico-económicas, y ellas confiesan que las diferencias sociales se han venido ahondando globalmente, aun en los países bien posicionados en lo económico. [1] [2]

Volviendo al pensamiento del maestro Yunnus, aquí unas reflexiones que nos convendría fueran asimiladas por Agustín Carstens:

Yunus era entonces profesor de economía: Comencé a cobrar conciencia de la vanidad de esa enseñanza. ¿Para qué servía, si la gente se moría de hambre en las calzadas y en los portales?…. Dice Yunus: Decidí volver a ser estudiante. Jobra sería mi universidad; la gente de Jobra, mis profesores. Me sentía dominado por un sentimiento de impotencia ante el flujo creciente de hambrientos de Dhaka (la capital). No podría ayudar a mucha gente, pero sin duda podría ser útil por lo menos a uno de mis semejantes.

La respuesta de una mujer a la que le preguntó acerca de su acceso a financiamiento, me recordó los “abonos facilitos” que presumen algunas tiendas mexicanas:

Ella contesta que los prestamistas le exigirían muchísimo y cuenta que algunos cobran 10 por ciento de interés a la semana e incluso al día.

Unos empresarios que se dieron cuenta que la insolvencia de muchos es buena oportunidad para hacer negocios. Llanamente, es abusar del necesitado –y no echarles una mano como pregonan los comerciantes y banqueros-. Alguien dirá: “ahora resulta que quien le vende a los pobres es un abusivo”. No, darles crédito no es condenable; mas cobrarles caro el préstamo sí que lo es. [3]

Esa gente no era pobre por estupidez o por pereza. Trabajaban el día entero, cumpliendo tareas físicas de gran complejidad. Eran pobres porque las estructuras financieras del país no tenían la vocación de ayudarlos a mejorar su suerte. Era un problema estructural y no un problema de personas.

Disiento en cierto margen con esa aseveración del señor Yunus, desde mi apreciación, la pobreza no es generada sólo por las estructuras financieras de una sociedad sino es una enfermedad orgánica de ésta, cimentada en sus estructuras fundamentales como la social, la económica, la política, la cultural e incluso la moral. A pesar de los créditos populares, existe el acaparamiento de los grandes capitalistas, los círculos de poder que se privilegian mutuamente y los tratados comerciales desiguales, entre otros obstáculos para el desarrollo de la economía de los pobres. Aunque disienta, no critico ni condeno el pensamiento, muchos menos las acciones, del eminente Yunus, me deshago en loas para él; no sobran en el mundo los que meten las manos por lo débiles.

Sensibilidad y empatía distinguen al señor:

En 1993 Yunus fue invitado a hablar, por primera vez, al Banco Mundial (BM) en Washington y cuenta que ahí explicó por qué pensaba que el crédito debería ser considerado uno de los derechos humanos y cómo puede desempeñar un papel estratégico en la supresión del hambre en el mundo.

Lo que piensa del Banco Mundial:

Nosotros nunca quisimos ni aceptamos dinero del BM porque no nos gusta el modo en que ellos hacen sus negocios. Sus expertos y consultores terminan apoderándose de los proyectos que financian. No descansan hasta moldearlos a su modo

El señor Yunus es un héroe, no me cabe la menor duda… Se sujeta al altruismo pragmático y desinteresado que ha distinguido a pocos seres humanos en nuestra extensa historia. Me hizo acordarme de unas palabras del filósofo Bertrand Russell que me aguaron los ojos, escribiré sobre él en otra anotación.

Notas:

  1. < 33 millones de pobres en Estados Unidos: http://lahaine.org/internacional/33_unidos.htm
  2. < La pobreza en Alemania: http://www.alemaniaparati.diplo.de/Vertretung/mexikogic/es/08/Problemas_20Actuales/PobrezaAlemania__s.html
  3. < Cuadros comparativos del costo anual total (CAT) de créditos a pagos fijos por ciudad: http://www.profeco.gob.mx/pagos/cpfcostos.asp
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Posted in: Análisis, Noticias