Veredictos aciagos

Posted on 16.junio.2010

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Ayer la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio un veredicto tenebroso: no señalará responsables por la muerte de 49 niños y las heridas, unas graves, de 77 más, en el incendio de la Guardería ABC. En las redes sociales se percibió una oleada de indignación por el dictamen [1], se nota que muchos no digerimos que el órgano cúspide de la justicia mexicana pueda desasirse de un caso que conmueve a las masas como ningún otro en la actualidad. En la historia reciente de la corte han menudeado los fallos que sobreponen las prerrogativas a la justicia, mas se esperaba (esperábamos los que aún vivimos en las cada vez más áridas llanadas de la esperanza) que en un caso en el que destellan las pruebas de que hubo negligencia de servidores públicos, la Corte tuviera un poco de dignidad y diera su fallo a favor de los niños sobrevivientes y los padres afectados… No fue así, sin embargo.

Evito ser visceral en mis opiniones. Para variar, y porque me gana la indignación, en esta entrada haré una excepción y me permitiré decir que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha desbarrancado a lo más hondo. Tal corte será de hoy en adelante, para mí, “la Corte”, a secas, sin sus epítetos arrogantes y autoconferidos.

Lo que piensa el maestro Fernández-Vega sobre el asunto:

http://www.jornada.unam.mx/2010/06/16/index.php?section=economia&article=032o1eco

Dice que con el fallo de ayer…

[…] desmoronóse la posibilidad de aprobar el dictamen del ministro Zaldívar en torno a la guardería ABC de Hermosillo, porque, en la magia de la justicia a la mexicana, aunque quedaron documentadas las violaciones graves a las garantías individuales, no hay violadores de las mismas; aunque se estableció puntualmente la responsabilidad por la muerte de 49 bebés y las heridas en otros 104, no hay responsables; hay asesinatos, pero no asesinos.


Elocuencia y apasionamiento… factores comunes en las letras del maestro. Quizás, y sólo quizás, devela su encono en el último entrecomillado (o sólo es que yo lo veo así para hacerlo afín a mi propio sentimiento hacia la falta de honorabilidad de la Corte):

Esa es, precisamente, la justicia a la mexicana, la que se escribe con I de impunidad, y esa la lógica –por llamarle de alguna forma– con la que operaron la mayoría de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la hora de pronunciarse sobre el dictamen que Arturo Zaldívar presentó al pleno del llamado “máximo tribunal”.

Cita al ministro Zaldívar, él que fue ponente del caso; seguí por varias horas su discurso y me sorprendió gratamente que más que las de un magistrado, sus palabras tuvieran el lenguaje y la flama de un activista:

Apenas 24 horas antes el propio ministro Zaldívar subrayaba la necesidad de que la SCJN «envíe un mensaje claro a la sociedad de que nuestro país debe dejar de ser un lugar donde todo pasa y no pasa nada; en el que suceden cosas muy graves y no hay consecuencias; en el que pueden morir 49 niños quemados por negligencias de las autoridades y no hay responsables. No basta con el pésame, el luto o las lamentaciones. Si la muerte de 49 niños no es suficiente para señalar a los responsables, ¿qué tiene que pasar en este país para que actuemos con energía?

Su frase -a mi criterio- más contundente:

Tengamos claro que servidores públicos irresponsables constituyen un Estado irresponsable.

Quien desee manifestar su apoyo a los padres afectados puede hacerlo en la siguiente página:

http://abcjusticia.posterous.com/

¡Justicia, ¿a dónde te has ido?!

Notas:

  1. < Cientos de pronunciamientos pueden seguirse en Twitter por medio de los marcadores #GuarderiaABC y #JusticiaABC.
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