Día de Muertos

Posted on 2.noviembre.2010

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En México hoy se festeja el Día de Muertos o de los Fieles Difuntos. El festejo ha variado durante el trascurso de los siglos pero siempre se cimienta en el discernimiento de la dualidad vida y muerte. Para nuestros antepasados prehispánicos, el destino del fenecido dependía de la naturaleza de su deceso: por lo general iban a parar a Mitlán, lugar de los muertos, mas, por ejemplo, los ahogados terminaban en Tlalocan y los abatidos en batalla llegaban a la casa del Sol.

En la temporada del Tlaxochimaco o Miccailhuitontli [1][2] los nahuas honraban a Huitzilopochtli, el dios de la guerra, y a otros dioses. Como parte de los festejos, las mujeres y los hombres adornaban con flores silvestres los recintos y las figuras, ofrecían arreglos florales al Sol, cocinaban platillos de fiesta y colaciones como tamales y amaranto enmielado. Uno de sus ritos es especialmente estridente para el hombre moderno: el teocualo… ritual de antropofagia [3] del que quizás se derivó la tradición vigente de preparar y consumir el «pan de muerto» [4][5]. Los sacerdotes elegían con un año de antelación a quien sería sacrificado y desde ese momento en adelante recibía el trato de una divinidad. Visto desde los ojos de un nahua, el sacrificado no era una víctima sino un privilegiado y el sacerdote no un verdugo sino un vehículo para acceder a los dioses.

A pesar de que los festejos relatados se daban en agosto y en septiembre [6][7], sus similares contemporáneos acontecen en los primeros días de noviembre, el desplazamiento es consecuencia del dominio en todos los aspectos que ejerció España sobre los pueblos que subyugó. La Iglesia Católica, que seguía de cercas a las fuerzas del reino para establecerse en las tierras despojadas, impuso su agenda de festejos a los indígenas. En el programa se define al 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos, festividad en la que se honra en lo general a todos los santos católicos y en lo particular el recuerdo de los seres amados que murieron siendo aún niños. En cambio, el 2 de noviembre se recuerda a los que fallecieron esta vez en la adultez. Una tradición —desafortunadamente en declive— es que las familias realicen una ofrenda en memoria de sus parientes y amigos fallecidos; se yergue un altar adornado con papel de china, manteles multicolores y flores (típicos son los cempasúchiles), se colocan retratos de los seres queridos y a veces unas pocas de sus pertenencias, comúnmente se incluyen platillos de los que el difunto prefería en vida. La creencia es que ese día los ausentes tienen la anuencia de Dios para visitar a sus familias y por tanto los vivos tenemos que recibirlos como se debe. En las ofrendas a niños por lo regular se ofrecen dulces y juguetes. A la obra en conjunto se le llama «altar de muertos». [8]

Sobre todo las señoras, rezan en esos días, pidiendo por la paz de sus muertos.

Las familias acostumbran ir a los cementerios para dejar arreglos de flores en las tumbas, hay quien aprovecha para darles mantenimiento: las limpia, las pinta, les remarca los epitafios…

Las calaveritas de azúcar, de base blanca inmaculada y embellecidas por trazos multicolores, son tradicionales. Son hechas para alegrar la vista aún más que al paladar (los niños piensan lo contrario). Cada calaverita lleva un rótulo en la frente que muestra un nombre de persona, así podemos elegir las que vayan con nuestros familiares y amigos —no importa si están vivos, ellas son presentes jocosos.

Para el mexicano los días de muertos son de remembranza, y quizás por ello (como una manera de desprenderse de la melancolía), deja surgir su poesía y escribe y recita versos aderezados de picaresca que dedica a la remota muerte de sus allegados. Ello al observador externo podría parecerle una práctica siniestra… En realidad significa la aceptación sin aflicciones del ineluctable fin de toda vida. Las composiciones breves y picarescas resultantes son llamadas «calaveras». [9]

Al escritor García Márquez:

Quiso esconderse en Macondo
La muerte fue tras él
Ella se puso sus moños
Y lo tiró a un hoyo hondo
¿De qué se murió Gabriel?
De amor y otros demonios [10]

En 2003 la Unesco declaró al conjunto de las tradiciones del Día de Muertos obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Notas:

  1. < «Tlaxochimaco es el noveno mes de veinte (días). Tlaxochimaco o Miccailhuitl; los hombres ofrecen flores. Es cuando ofrecen flores a Huitzilopochtli». [i]
  2. < Miccailhuitontli significa «Fiesta de los Muertecitos». [ii]
  3. < «During the feast where he was worshipped as the deity he personified he climbed the stairs to the top of the temple on his own where the priests seized him and sacrificed him, his body being eaten later». [iii]
  4. < «[…] el teocualo hoy día no es otra cosa más que el pan de muerto» [iv]
  5. < Imágenes de pan de muerto; Flickr: http://www.flickr.com/search/?q=pan+de+muerto
  6. < «El solo hecho de ser el noveno mes del calendario implicaba algo importante, según Francisco Javier Clavijero era del 5 al 24 de agosto cuando se celebraba esto que era la fiesta de todos los dioses». [iii]
  7. < «Los cronistas consignaron que en el noveno mes de Tlaxochimaco (agosto) se conmemoraba a los niños muertos, mientras que al mes siguiente, en Xocolohuetzin (septiembre), se realizaba la fiesta para los adultos». [4]
  8. < En la siguiente página hay fotografías de altares de muertos: http://www.diademuertos.com/FotosAltares.html
  9. < En tuiter los usuarios han estado enviando calaveras y las han marcado con el identificador #calavera: http://twitter.com/search?q=%23calavera
  10. < Varias calaveras en esta página: http://www.elportaldemexico.com/arte/literatura/calaveritas.htm

Fuentes:

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